¿Cómo se puede reconstruir la memoria borrorosa?

“No tengo nada de él. No tengo una tumba, no existe el cuerpo, no tengo un lugar dónde poner todo esto”

-María Inés Roqué, Papá Iván, 2006

Para seguir adelante con los temas que tratan de la individualidad adentro de los asuntos de las crisis económicas y la Guerra Sucia, hay que analizar las maneras en que el individuo maneja sus reacciones frente un conflicto nacional.  A veces, los efectos de un aprieto transmiten a las siguientes generaciones.  Las maneras en que esta gente maneja sus emociones frente una tragedia distante varían pero todas logran seguir adelante con sus vidas sin una figura paternal.  En su artículo “Trauma, duelo y derrota en las novelas de ex presos de la Guerra Sucia argentina”, Fernando Reati usa el ejemplo de cómo uno se puede reconstruir y revelar su propia verdad contra la de la dictadura militar con el periodismo, pero se aplica este proceso a cualquier tipo de remedio personal.  Reati expone cierto sentimiento de sobrevivencia que aparece durante el transcurso de la reconstrucción de la memoria: “Cada recuento representa un intento de procesamiento y resolución de la experiencia traumática, pero puede ser también un síntoma más de la pervivencia del trauma.”[i] (106)  Este intento de sobrevivir el trauma se manifiesta en varias formas.  Como hemos visto antes, el documental es evidentemente uno de estas formas.  Otras pueden ser cualquier forma de arte (el baile, la pintura, la fotografía, etc.) o la participación en las organizaciones como H.I.J.O.S. y Las Madres de la Plaza de Mayo.  Analizaré una de estas formas para profundizar en los asuntos del olvido y la reconstrucción de una hija de un víctima de la Guerra Sucia.  El documental Papá Iván (2006), dirigido por María Inés Roqué asume su propia búsqueda de unas respuestas cerca la matanza de su padre y un líder de los montoneros, Iván Roqué.  Esta obra ilustra la manera en que uno se puede dirigir sus emociones a través del arte.  Roque afronta y trata de arreglar los heridos de su pasado borroso, pero al fin la hija, María Inés Roqué concluye que estas reconstrucciones no cierran las puertas a sus pasados.  Los heridos todavía existen, abiertos y sin remedio.

Iván Roqué, líder de los montoneros y padre de María Inés Roqué

Papa Iván (Roqué, 2006)

Arriba hay un clip de la primera parte del documental, Papá Iván, dirigido por María Inés Roque en 2006.  En este documental, María Inés Roque trata de recuperar la memoria vaga de su padre, un líder de los montoneros.  Iván Roque fue asesinado por la dictadura militar en 1977 cuando María Inés era una niña.  El documental empieza con imágenes de las fotos de su pasado, que son los únicos recuerdos que la permite reconstruir los pedazos de su memoria.  La estructura de la narración sigue la narración de la última carta que su padre les deja antes de morir, pero María Inés conducta una serie de entrevistas con su mamá y los compañeros de su padre para enterarse más de su vida.  Desde el principio, Roqué lucha contra la idea de ser la hija de una figura nacional para los montoneros.  Su propia identidad es formada por la etiqueta de “la hija de un héroe,” que saca la familiaridad de su relación con su padre. Con un tono abatido, ella dice: “Prefiero un padre vivo que un héroe muerte.”[ii] De esta manera, la relación con su padre es secundaria a su posición como un líder de los montoneros.  La muerte de un héroe llegó al costo de la pérdida de su padre y el dolor consiguiente de nunca conocer a su propio padre.

El hecho de que nunca haya tenido esta intimidad con su padre la pesa y siempre regresa a esta pena.  “La mirada de tus padres te confirma, te hace, te construye,”[iii] pero nunca tenía la oportunidad de tener esta experiencia: “…es como crecieras ciega”[iv] sin tener una figura paternal que usualmente te influye tanto en su niñez.  A más de las entrevistas que tiene con los compañeros de su padre, el enfoque central es la entrevista que tiene con su mamá, la esposa de Iván Roqué, Azucena Rodríguez.  Durante la entrevista entera se siente la aflicción que todavía la entristece.  Según Horacio Bernades, Azucena Rodríguez sirve como la “interlocutora privilegiada”[v] que tuvo una relación íntima con Iván.  Azucena cuenta una historia más personal a su hija, una historia que sobresalta sus características heroicas, y enfoca en su papel como padre y hombre de la familia.  En estas entrevistas, parece que siente casi culpable por la muerte de su marido.  Su justificación de la culpa está basada en su propia obligación de elegir el padre que quería para ellos.  “Me dolió mucho que me dejara, pero más para mis hijos.”[vi] Ella siente el hueco vacía de no tener un padre para sus hijos, y recuenta su tiempo con él para que su hija construya la memoria y tenga su propia imagen de su padre, aunque no está con ella.

Los acontecimientos de Azucena y los compañeros de Iván yuxtaponen con la narración de la carta a sus hijos.  Las reflexiones de Iván añaden a nuestro conocimiento de su vida personal y cómo formaron su identidad.  En la carta, dice que tenía sólo nueve años cuando cambió en un revolucionario.  A los nueve años, tenía vergüenza de lo que tenía y su propio materialismo fue le hizo cuestionar la condición humana y la desigualdad que existe entre la gente argentina.  Iván  menciona la odia que tenía por la violencia en su carta, enfatizando que los “subversivos” según la dictadura militar no eran tan violenta como la imagen que pintaron de los montoneros de esta época.  Después de narrar esta parte de la carta, salta a una entrevista con un compañero que refuerza estas calidades personales de no ser violento y tener un espíritu revolucionario.

Pero este intento de hacer un documental sobre Iván Roque es una construcción identitaria por los otros: el acto de reconstruir la memoria de su padre no llenó el vació que esperaba colmar.  Horacio Bernades destaca el fracaso de reconstruir una memoria con el propósito de calmar las raíces de su pena “La película misma—sirve para cerrar para siempre esa herida abierta.  Como es de imaginar, no logrará su objetivo.”[vii] En Papá Iván, Ella quiere vivir sin tener esto como una carga cada día, pero parece que no es posible.  “Yo creía que esta película iba a ser una tumba pero me di cuenta que no lo es.”[viii] No puede cerrar esta época perdida de su vida porque como dijo antes, sus padres son los que te forman, y en este caso, esta escasez de un padre forma la identidad de María Inés.    Igual con la intención de Albertina Carri en crear el documental, Rubios (2003), ella trata de vincular un serie de memorias borrosas pero no cumple con su propósito inicial de llegar a ciertas conclusiones satisfactorias sobre la vida de sus padres desaparecidos.  María Inés Roqué tenía esta misma pesadumbre de no conseguir el cierre emocional frente la muerte de su padre.  En vez de un padre, María Inés fue dejada con un héroe caído.  Al fin de la carta, se les despiden con: “libres o muertos, jamás esclavos”, subrayando su pasión como montonero, pero no como padre.

Conclusión y reevaluaciones frente la reconstrucción de la memoria y el olvido

A pesar de manifestar la pena del olvido en formas artísticas y cinematográficas, la ausencia de un padre es irreversible.  La identidad formada por la falta de un padre sigue definiéndola aunque quería seguir adelante con el proceso de crear este documental.  Al fin, Roqué concluye con la idea de que esta pena es parte de su propia identidad, exactamente como ser montonero fue parte de la identidad de su padre.  El acto de reconstruir la memoria es un regreso a un pasado que no recuerdas.  El hecho de que ella no recuerde completamente su tiempo con su padre le obliga depender de los acontecimientos de los compañeros de su papá y su madre.  De esta manera, la identidad individual no puede negarse de las influencias forasteras.  El proceso artístico de crear, recrear y reinventar es una manera de encauzar el dolor de la pérdida y el olvido en un proyecto productivo, que no reemplaza la falta de un padre, sino confronta el asunto para que puedan adelantarse hacia el futuro sin ignorar esta pena tan profunda y complicada.


[i] Reati, Fernando. “Trauma, duelo y derrota en las novelas de ex presos de la Guerra Sucia argentina.” Chasqui. 33.1. 2004. Pg. 106.

[ii] Papá Iván.  Dir. María Inés Roqué. SBP S.A. Worldwide, 2006

[iii] Papá Iván. Dir. María Inés Roqué.

[iv] Papá Iván. Dir. María Inés Roqué.

[v] Bernades, Horacio. “Papa Iván: La carta abierta de una hija a su padre montonero.” http://www.elortiba.org/papaivan.html

[vi] Papá Iván. Dir. María Inés Roqué.

[vii] Bernades, Horacio. “Papa Iván: La carta abierta de una hija a su padre montonero.”

[viii] Papá Iván. Dir. María Inés Roqué.

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