El abrazo partido

La película El abrazo partido, dirigida por Daniel Burman, cuenta una historia de una galería comercial de un barrio de Bueno Aires.  Los comerciantes del barrio forman una familia en la que el protagonista, Ariel, ancla su identidad.  Aunque es una comunidad compuesta de judíos, italianos, coreanos y peruanos, las relaciones entre sus distintas culturas y costumbres no disminuyen sino que aumentan la riqueza de las relaciones entre los miembros de la comunidad.  Entre ellos forman una identidad comunitaria que determina cómo viven y cómo se relacionan con sus vecinos.  Aunque haya muchos misterios entre las identidades individuales de cada persona (no sabemos la relación de los coreanos porque casi no hablan el español, no sabemos porque Elías dejó a la madre, no sabemos si la “novia” de Ariel es hija o mujer del hombre con quien trabaja) la manera en que apoyan a sus vecinos se nos presenta con una identidad familiar que todos queremos experimentar.  De su manera de tomar decisiones a la de compartir la comida, todos tienen su lugar en la familia y hacen su parte en la comunidad.  Sin embargo, todos quieren encontrar su propia identidad fuera de la familia, pero hay muchas dificultades para encontrarla cuando no se sabe de dónde se viene ni a dónde se quiere ir.

En el protagonista, Ariel, vemos esta búsqueda desesperada para encontrar la verdad de su vida.  Ayuda a su madre en una tienda de lencería que lleva el nombre de su padre, Elías.  Cuando desapareció hace más que 10 años, Ariel nunca recibió respuestas a sus preguntas sobre quien era y al no conocer a su padre, sentía un vacío.  No sabía su propia identidad porque no sabía una gran parte de quien era.  Al principio de la película quiere salir para Europa porque se siente atrapado en la galería comercial.  Cree que para seguir adelante y encontrar su identidad, tiene que estar libre y poder andar por Europa le dará esta oportunidad.  Sin embargo, antes de irse tiene que obtener un pasaporte polaco.  Aunque es técnicamente polaco porque sus abuelos vinieron a Argentina durante la segunda guerra mundial, Ariel se queda en la línea entre argentino y polaco.  Esto de no saber de dónde viene y de que país es, confunde más su auto-identificación porque no se siente completamente parte de ninguna de las dos identidades.  Sin embargo, tiene que eligir la polaca porque le dejará ir a buscar su identidad, una búsqueda que llega a ser más urgente y más desesperada cada día.  “Tengo que ser polaco urgentemente” dice Ariel en una escena y podemos ver su desesperación por entender sus raíces.

Desde el principio Ariel se identifica como el hijo de su padre.  Es evidente que necesita conocerle para entender su propia identidad, pero no quiere conocerle porque le dejó hace tantos años y no puede porque no tiene el pasaporte para ir a Israel.  Su búsqueda de la identidad personal para Ariel está basada, en gran parte, en la ausencia de su padre.  Sabe que se fue a Israel para la Guerra y que hace muchos años rompió un tarro de mayonesa en el bar de al lado de la galería, pero no sabe mucho más que esto.  “Mi padre vive en Israel porque a él le gusta vivir allí,” dice al entrevistador del pasaporte. Como espectadores podemos oír la pena de Ariel; le parece que a su padre le gusta más vivir en Israel que conocer a su hijo.  En una escena dice que su padre salió cuando tenía ocho años y que el tiempo con su padre pasó muy rápidamente.  No sabe porqué pero cree que su padre quería dejarle y en unas escenas parece que Ariel asume parte de la responsabilidad de su salida temprana.  Luego le acusa de ser cobarde por no quedarse en Argentina con su familia.  Vemos su preocupación por ser como su padre en diferentes escenas, cuando pregunta a su abuela si es cobarde como él por irse a Europa y cuando dice a su “novia” que le importa mucho el mantenimiento de relaciones fieles.  Sin embargo, vemos como abraza la identidad de su padre cuando imita los costumbres de él, como no comer sándwiches en el bar por lo del evento de la mayonesa.  Al saber quien es su padre, Ariel sabe el tipo de hombre que no quiere ser, pero la poca información que tiene limita la formación completa de su identidad.  Su identidad y la idea de la identidad que no tiene viene directamente de su relación con su padre.

Cuando por fin su padre aparece, en vez de empezar a componer los fragmentos de su identidad, Ariel se da la vuelta y empieza a correr.  No quiere enfrentarse con la realidad porque tiene miedo de la incertidumbre.  Puede ser que su padre saliera por no querer estar con su hijo, o que por alguna razón Elías se marchara por culpa de Ariel o que en realidad los dos sean muy similares, algo que Ariel no quiere.  Todos los fragmentos desconocidos le dan miedo y entonces intenta escapar… de la misma manera que Elías intentó escapar de la incertidumbre de su vida cuando se fue a Israel.  Elías tuvo un hijo con una mujer que le engañó con otro hombre.  Rita pidió el divorcio de Elías, el cual le dio a ella la libertad que quería.  Después, no sabía seguir su vida en Argentina entonces se dio la vuelta para correr en la otra dirección, una dirección familiar que no tenía tanta incertidumbre.  Cuando por fin regresa a Argentina, es porque se ha reconciliado con la idea de que las incertidumbres son necesarias y que va a perder la oportunidad de tener una relación con su hijo si no vuelve.  Para superar el miedo a la incertidumbre, Elías tenía que formarse una nueva identidad aparte de su mujer y en otro lugar.

Muchas personas como Elías buscan la seguridad y forman su identidad en lugares familiares y con personas conocidas.  Pero ¿qué pasa cuando esto no es posible?  ¿Qué pasa cuando la persona no conoce a nadie y tiene que hacerse nuevas relaciones en un lugar nuevo?  Aunque Elías tenía la opción de hacerse otra vida en un lugar seguro, en el país de su religión, muchas personas no tienen esta opción.  En el caso de los abuelos de Ariel, no tenían opción aparte de la incertidumbre.  Vivieron en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial y experimentaron mucho antisemitismo por sus compatriotas y gobiernos.  Los dos tuvieron que mudarse a Argentina para escapar de todo y empezar una vida mejor, pero el nuevo país no tenía nada de certeza.  Sí, no tendrían que aguantar el antisemitismo ni enfrentarse a la posibilidad de la tortura o la muerte cada día, pero tendrían que empezar de nuevo, en una tierra nueva y con gente nueva.  Dejaron todo en Polonia para escapar y en algunas escenas comprendemos la realidad de sus experiencias, de no tener otra salida.  En una, la abuela intenta quemar su pasaporte como si quisiera olvidarse del pasado y toda la memoria que viene con ello.  No puede borrar este elemento de su existencia, esta identidad, porque es la base de quien es, pero si las cosas fueran diferentes ella tendría una vida completamente distinta.  Sería cantante, explica la abuela en otra escena, si se quedara en Polonia.  Cantaba en bares antes de la Guerra pero cuando todo cambió, su marido le hizo dejarlo porque tuvo miedo de ser matado por no seguir las creencias del estado.  La identidad de la abuela se transformó cuando la situación política no la dejó las mismas oportunidades y cuando llegó al nuevo país, su identidad seguía transformándose.  En Polonia parece que era feliz, en Argentina siempre está triste.  Allí salía con amigas, en Argentina casi no sale de la casa.  Cambiaron la inseguridad por la incertidumbre y como consecuencia formaron nuevas identidades argentinas para integrarse en el nuevo país, algo imposible de hacer en su país nativo.

La identidad es compleja, compuesta de varios elementos y determinada por las experiencias de cada individuo.  La religión, la nacionalidad, la clase social, el lugar donde se vive y las otras situaciones de la vida se entretejen para formar la identidad, pero cuando uno no entiende o no puede identificar los hilos o cuando uno de éstos cambia, puede ser polémico porque resulta en una incapacidad para entenderse a sí mismo y para identificarse.  Esta búsqueda y recopilación de la identidad es importante porque nos ayuda entender cómo y porqué las personas se relacionan y las razones de sus acciones y decisiones.  Es importante resaltar que a veces algunos de los elementos de la identidad, por ejemplo la religión, son más importantes que otros.  Se ve en muchos casos que personas están dispuestas a sacrificar un elemento por salvar a otro.  En el caso de Ariel, va a sacrificar su identidad argentina para entender la completa, para intentar comprenderla en relación a su padre y para ser libre de explorar otros elementos de su identidad entera.  En el caso de la abuela sacrificó su identidad polaca, la de cantante y la optimista y feliz para preservar la religiosa y su vida.  Esta capacidad de establecer un orden de prioridades en la identidad es importante en el estudio de la misma porque puede revelar las razones para que diferentes personas actúen de diferentes maneras y puede sacar a la luz como estas personas llegan a las decisiones que toman.

Anuncios

There are no comments on this post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: